Creo que nada en esta vida sale mal, tú no estás mal, el no está mal; pasa que los días están mal, las horas, los minutos, quizá incompletos, o solo de mal humor.
No tengas miedo de lo que sucedió, ten miedo de que no puedas hacer que suceda nunca más, por eso agárralo con fuerza.
Nunca, nunca dejes de volar, pues el que bien te quiere, contigo volará, ¿y sabes qué? Ahora volamos juntos. Agárrame con ganas, sin miedo, que esto solo durará hasta que nosotros dejemos de ser nosotros, y tú seas tú, y yo sea yo, como antes de todo, y volemos separados, nuevamente.
Querámonos hasta ahogarnos, hasta que duela el aliento, hasta que se agote el alma y esto deje de ser lo que es, para pasar a ser lo nunca quisimos creer, así como antes. Exprimámoslo hasta el final, hasta que ya no quede nada, esa nada de la cual éramos esclavos antes de saber de un “NOSOTROS”; o tan solo hasta que el tiempo, que creíamos nuestro, decida por nosotros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario